Te escribí otra vez.

"Tu carta la conozco de memoria: 
catorce líneas, ochenta y ocho palabras, 
diecinueve comas, once puntos seguidos, 
diecisiete acentos ortográficos 
ni una sola verdad."
-José Emilio Pacheco

Hoy día te escribí apenas desperté. No, mentira. Hoy planeaba escribirte, otra vez. Soñé que te escribía la carta más sentimental del mundo, y te la enviaba por una oficina de correos que estaba justo frente a mi casa. Claro que no hay ninguna oficina de correos frente a mi casa. El punto es que me desperté con esa idea de escribirte, de responder a esa carta que tengo guardada hace meses y la leo en aquellos días en que me siento angustiada y no sé porqué (tu carta le da razón de ser a mis angustias y llantos, creo que es lo único que te puedo agradecer). Te decía que gracias por los te quiero y las palabritas de amor fingidas que te salen tan bien. Te decía también que deberías ser poeta, escritor o alguna cosa así, ¡hacías que me creyera tus palabras! Recuerdo cuando decías que te encantaría ser guionista de cine... creo que es mejor un libro, entre palabra y palabra nos podrías engatusar más fácilmente, la película pasa muy rápido y alcanzamos a darnos cuenta de que todo es una farsa. El punto es que te iba a escribir. Tomé un lápiz y un papel, me senté en la cama porque ni ganas tenía de levantarme y comencé a pensar en qué te respondería. Vamos, piensa. Desgárrale el corazón como hizo contigo. Vamos, no es tan difícil. 
Y, para variar, fue otra mañana igual a todas las de estos últimos meses. Pensé en tu carta, y pensé escribirte. Dejé una hoja casi en blanco, donde rellenaría con todo lo que tengo dentro y te haría trocitos a despecho. Y al final de esa hoja, lo único que todas las mañanas tengo claro, es aquel "y aún así te quiero" que garabateo con el dolor de mi alma.

5 comentarios:

  1. Bien trabajado. Duele un poquito. Llega. </3

    ResponderEliminar
  2. Duele reconocer los sentimientos que no quisieramos tener.
    Pero tenemos que admitirnoslo, aunque duela, porque es peor engañarse a uno mismo.

    ResponderEliminar
  3. A lo mejor podría enviar un folio en blanco o esos trocitos de carta insatisfecha.

    (sonrisa de elefante)

    ResponderEliminar
  4. Más de una vez me ha pasado algo parecido, aunque no en el tema "romántico", maldito vocabulario que no contiene suficientes variantes para expresarlo todo y malditos sentimientos contradictorios por igual.

    ResponderEliminar
  5. Te entiendo perfectamente. A mi me pasó una vez. Me gusta mucho como escribes.
    Tu blog me gusta mucho. Espero que a ti también te guste el mío y que comentes. TE ESPERO. Muchos besos.
    http://diariodemonatonken.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar